Esta es una historia real, le paso al amigo de un amigo.
Me siento obligado a "empezar por el principio, esta es la historia de dos estudiantes del unico colegio militar de Lima, ( Colegio Militar Leoncio Prado) ambos cursaban el 5º grado de educacion secundaria hasta el termino del pasado año 2005.
Eran conocidos por sus compinches de promocion como "el gordo" y "elmenores panameño" y como "monitor" y "monitor" por los alumnos de grados(comunmente llamados "perros" en la sociedad militar).
La historia de estos dos personajes comienza rondando el final del verano (abril- mayo) cuando en una de sus tantas reuniones de los sabados ( con destinos comunmente ligados al reggaeton, al baile del perreo y a mucho mucho trago y sexo ocasional) y despues de haber estado en de homosexuales, bisexuales, travestis, transformistas, etc que ejercen el comercio del sexo) para,innumerables antros sin nombre ni registro sanitario decidieron dirigirse a la avenida Arequipa (afamada por sus pobladas esquinas y telefonos publicos, donde se gana el pan una buena cantidad citando las palabras de "el gordo": "llegar mas rapido a tu jato pe panameño e mierda".
Entonces podemos imaginarnos a dos adolescentes que han pasado 3 años de su vida encerrados en una institucion castrence unicamente relacionandose con el genero masculino, caminando por una avenida oscura y con una inusual poblacion en cada vértice.
En eso, el gordo dice: "oe pana no te apetece una apretadita?", "el panameño" lo mira simulando una expresion varonil pero francamente asustado y responde: " no se gordo, me he quedao misio por comprarle trago a una weona pe, mejor pa otro dia". "El gordo" le dirije una mirada despectiva, como diciendo "no eres ni la mitad de hombre que yo" pero no objeta la opinion de su amigo. Siguen caminando... pasan una esquina, dos, tres y de pronto "el gordo" dice: "oe ya pe on puta si quieres yo me echo un calenton y tu aguantas afuera nomas, de paso me cuidas la ropa y las tabas pe, habla que dices?". El panameño ya no puede ocultar la sincera expresion de miedo, clava la mirada al piso, juguetea con el billete de 20 en su bolsillo y se decide a acompañar a su grasoso compinche: "puta ya pe gordo , si la pones asi si pe. Mas bien te apuras carajo mi vieja me ha dado hasta las 4 nomas.".
Casi se puede sentir la adrenalina saliendo del cuerpo de "el gordo", sonrie, se arregla el cabello y le da unas palmadas en la espalda a "el panameño": "ayayay huevon, cuando te empezara a gustar esto carajo". Ambos apuran el ritmo y unos cuantos pasos antes de llegar a la proxima esquina, "el gordo" hace un ademán de alto contra el pecho de su compañero: "tranquilo nomas pana, yo arreglo todo", se dirige a la trabajadora sexual mas cercana y comienza la conversacion. "El panameño" se acomoda el gorro y mira hacia los costados, ya puede sentir el olor del sudor bajando por su espalda. 1 minuto, 3, 5 y el gordo vuelve: " ya esta todo cuñao, el chongo es aca a media cuadra. vamos pe".
E inician la marcha con la prostituta como guía, no han dado siquiera 40 pasos cuando divisan el foco rojo y la puerta desvencijada, han llegado. "El gordo" se rie.
Los tres individuos caminan por el pasadizo de entrada, una especie de ducto colonial con la pintura descascarada y olor nauseabundo. "El gordo" se muestra confiado, se adelanta hasta ponerse al costado de la trabajadora sexual, se susurran unas cuantas cosas y "el gordo" le señala a "el panameño" una puerta: "espera ahi on, mas bien ya no t preocupes yo me cuido mi ropa solo on" mientras se encamina con la prostituta al fondo del pasadizo. "El panameño" ingresa a una estancia oscura y solitaria, se sienta en la primera silla que encuentra y suspira. "El gordo" (ya desnudo y acercandose a la prostituta, parcialmente desnuda) se relame y apura el paso. Despues de unos minutos de caricias y forcejeos, "el gordo" se ve echado en la cama con la prostituta encima y nota un peculiar detalle en el brazo derecho de la misma. Es un tatuaje, pero no parece uno muy comun ( como "te amo blabla" o "fuerza bla bla" o algun rustico dibujo) sino algo bastante elaborado, un escudo. Toma del brazo a la meretriz y la hace girar un poco, alcanza a ver unas iniciales en el centro del escudo, CMLP, se le hacen familiares...NO, "PUTA NO PUEDE SER" piensa el porsino chico mientras de su boca escapan las siglas completas: "CMLP, COLEGIO MILITAR LEONCIO PRADO". "El gordo" empuja a la prostituta al mismo tiempo que esta(e) grita: "monitor!", la ropa del asustado chico se desliza rapidamente hacia sus manos y sale corriendo hacia el cuarto donde lo espera su amigo "el panameño".
La puerta se abre, "el panameño" no lo cree. Su amigo calato con ropa en mano lo mira con ojos desorbitados desde el umbral de la puerta totalmente abierta: "vamonos carajo!!! corre huevon !". "El gordo toma a su compañero por el brazo y los dos emprenden una alocada retirada, salen del burdel y corren unas 5 cuadras. Paran. Los dos se miran, "el panameño" no se rie, "el gordo" tampoco.
"El gordo" se calza los pantalones apresuradamente, se pone la camiseta y se da cuenta de que se olvido las zapatillas. "El panameño" no pregunta nada, se acerca a la pista y para un desvencijado taxi "tico": "tio, cuanto aca al cruce con canevaro?". 5 lucas, precio razonable. Se montan los dos en el asiento de atras del auto y se aprestan a llegar antes de las 4 a la casa de "el panameño", a dormir un poco y a olvidar.
"El gordo" solo le ha contado esta historia a una persona, hoy la publico aqui para ustedes.
Provecho gordo.